Casi todas las emprendedoras que acompañamos llegan con el mismo plan: terminar el producto y después salir a venderlo. Y casi todas descubren lo mismo: el producto nunca se termina.

Vender antes de tener

La conversación de venta no es el final del proceso, es parte de construirlo. Cada vez que alguien te dice que no, te está diciendo por qué —y eso vale más que otra semana de ajustes en solitario.

El precio es una conversación, no una etiqueta

Poner precio incomoda porque se siente como poner precio a una misma. No lo es. Es poner precio al problema que resuelves, y ese problema le está costando dinero a alguien ahora mismo.

Tu primer cliente probablemente ya te conoce. Solo todavía no sabe que puede comprarte.